Experimentos

 Experimento David Rosenhan   (Psicólogo) 


El experimento de David Rosenhan (1973), titulado "On Being Sane in Insane Places" («Sobre estar cuerdo en lugares dementes»), fue un famoso estudio que cuestionó la validez de los diagnósticos psiquiátricos.

 

Metodología del experimento

 

• Infiltración: Ocho colaboradores sanos (incluido el propio Rosenhan, tres mujeres y ocho hombres en total) se presentaron en 12 hospitales psiquiátricos de Estados Unidos fingiendo un único síntoma: decían escuchar voces desconocidas, vagas y de género indefinido que pronunciaban palabras como "vacío", "hueco" o "golpe".

• Admisión: A excepción de este falso síntoma, los participantes dieron sus datos biográficos reales (cambiando solo sus nombres y profesiones si trabajaban en el ámbito de la salud). Todos fueron ingresados; a 7 se les diagnosticó esquizofrenia y a 1 psicosis maníaco-depresiva.

• Comportamiento normal: Una vez dentro del hospital, los pseudopacientes dejaron de simular, se comportaron con total normalidad y dijeron que las voces habían desaparecido.

• La etiqueta: El personal del hospital no los reconoció como sanos. Su comportamiento cotidiano (como tomar notas o aburrirse) era reinterpretado por los médicos como parte de su patología. Permanecieron internados entre 7 y 52 días (con una media de 19 días) y fueron dados de alta bajo la condición de "esquizofrenia en remisión".

• El contra-reto: Tras las críticas, un hospital retó a Rosenhan a enviar más pacientes falsos para demostrar que ellos sí sabían detectarlos. De 193 pacientes evaluados, el hospital señaló a 41 como impostores; Rosenhan no había enviado a ninguno.

Puedes leer el análisis detallado del estudio y su impacto en Wikipedia.

 

Consecuencias e impacto

 

• Crisis en la psiquiatría: El estudio sacudió a la comunidad médica al demostrar que el diagnóstico dependía más del contexto institucional (la bata blanca y el estigma de estar en un psiquiátrico) que de conductas objetivas.

• Reformas: Impulsó cambios profundos en la clasificación de los trastornos mentales, contribuyendo a la redacción del DSM-III en 1980 para hacer los criterios diagnósticos mucho más estrictos y observables.

• Revelaciones posteriores: Investigaciones posteriores (como las documentadas por la periodista Susannah Cahalan en The Great Pretender) revelaron importantes inconsistencias, omisiones de datos y la exageración de ciertos hechos por parte de Rosenhan, lo que abrió un intenso debate sobre si el experimento fue riguroso o estuvo manipulado.