Poetas

 -¿Se siente un enfermo mental? le pregunta Vicente Zito Lema al poeta JACOBO FIJMAN.

-No. Rotundamente. No. En primer lugar porque tengo intelecto, agente y paciente. Y mis obras prueban que no sólo soy hombre de razón, sino de razón de gracia. Los médicos no entienden esas cosas. Se portan fácilmente bien. Pero no pueden ser lo que no son. Simplemente toman la temperatura de la piel. Dan pastillas, inyecciones, como si se tratara de un almacén. Y olvidan que en el fondo es una cuestión moral. Y es que no conozco a nadie que pueda entender la mente. Sin embargo no los odio. Hacen lo que pueden. Lo terrible es que nos traen para que uno no se muera por la calle. Y luego todos nos morimos aquí.
(Fragmento del reportaje en el Hospital Neuropsiquiátrico José T. Borda en noviembre de 1968, publicado en la revista Talismán, dirigida por Zito Lema, en mayo de 1969, un año antes de la muerte del poeta)
“Leña húmeda de los crepúsculos eternos.
El dolor es un agua que no se pierde,
pero nosotros nos hemos perdido
como un gran tonel
de contratiempos sordos, fijos, duros."
Jacobo Fijman